Anti envejecimiento

Las manos y los pies se usan diariamente y están siempre expuestos al entorno, pero no siempre los protegemos como deberíamos. Por ejemplo, no hacemos caso al tipo de piel que poseemos y nos aplicamos cualquier crema, si es que llegamos a tratarnos con algo. Las manos y los pies suelen ser zonas muy secas del cuerpo y por eso hay que mantenerlos en todo momento hidratados. La piel deshidratada, otro problema habitual de las manos, se debe a la falta de agua debido al uso excesivo de productos de limpieza como los detergentes y las lejías. También la tensión nerviosa hace sudar las palmas de las manos, e incluso los pies, lo cual propicia el prematuro envejecimiento de ambos. La piel comienza a envejecer a los 21 años, y las manos y pies no son ninguna excepción, así que hay que prevenir, en la medida de lo posible, los signos del envejecimiento.

Para ello, es ideal recurrir a un tratamiento anti evejecimiento, que englobe las manos y los pies, y que combine las técnicas del masaje, para reafirmar los músculos y la piel, con los productos naturales, que le darán mayor luminosidad y ayudarán a prevenir las manchas de la edad.