Hidratantes

La piel es el órgano más extenso del cuerpo y su función es la de proteger y aislar al resto del organismo de los agentes externos, que pueden ser muy perjudiciales para nosotros. Al hacer de barrera protectora, Sin embargo, la piel requiere de cuidados que en ocasiones no le proporcionamos porque no le prestamos demasiada atención. Las pieles, con el paso del tiempo, o simplemente, por las circunstancias personales o ambientales, pueden aparecer secas, opacas, prematuramente avejentadas. Por ello, es importante mantener su hidratación en todo momento.

Los tratamientos hidratantes son aquellos que se dirigen a este fin y que tienen como fin que nuestra piel esté más protegida y, por lo tanto, el resto de nuestro cuerpo. Los tratamientos hidratantes requieren de una personalización específica, pues cada piel es distinta y depende tanto de sus características, si es una piel seca, grasa, sensible, etc, como de las circunstancias ambientales y de la edad del paciente. Un efectivo tratamiento hidratante debe inclinarse por los ingredientes naturales, apenas tratados, para que la piel se beneficie de las propiedades de la naturaleza. En el tratamiento se aplican agentes hidratantes y emolientes que, mediante un masaje relajante, hidratan la piel a la perfección.