Podología

La podología es una rama de la medicina muy antigua, ya hay constancia de su existencia en el antiguo Egipto. La podología ha recorrido la historia de la humanidad hasta llegar a nuestros días como una especialidad muy valorada. La podología, que se ocupa de los dolencias específicas que afectan a los pies, se basa en tres objetivos: la prevención de enfermedades y deformidades de los pies, el diagnóstico y el tratamiento de las mismas, siempre buscando la solución más adecuada a cada caso, y la promoción de la salud integral, que también tiene que ver con los pies, a los que muchas veces no hacemos el caso que se merecen.

Muchas veces se piensa que el podólogo es solamente un poco más que un callista, que se centra en el diagnóstico y tratamiento de las dolencias de las uñas, las durezas y los hongos. El podólogo también se ocupa de corregir malformaciones congénitas, como los pies planos, los pies cavos o los pies valgos. También prescribe y realiza el seguimiento de ortopedias y trata las dificultades de circulación sanguínea y de úlceras, infecciones u otras enfermedades. Los pies son una zona del cuerpo especialmente sensible y, por ello, deben cuidarse con especial interés.