Refuerzo escolar con Quantum Scio 40€

Duración: 1 hora

Se regalan las esencias florales y los elixires minerales

El sistema SCIO fue originalmente desarrollado en la NASA por el profesor de medicina William Nelson, y está basado en los últimos hallazgos de la física quántica y energética y medicina quántica. Conforme se han ido descubriendo nuevas enfermedades así como nuevas terapias, se han ido añadiendo a la base de datos,haciendo de este sistema de diagnóstico y terapia el más amplio de todos los que existen en le mercado.

Esta tecnología no-invasiva asistida por ordenador, se hace cargo de escanear el nivel de estrés del paciente (patogénico, cargas tóxicas, bloqueos del estrés físico, emocional etc.) y re-armonizarlo a través del bio-feedback cibernético.

Al paciente que va a ser tratado con el SCIO se le conecta a la caja (interface del Sistema) mediante cinco electrodos: uno en cada extremidad y una banda circular alrededor de la cabeza. La caja de interface se conecta a un ordenador al que previamente se le ha instalado el software necesario, Clasp 32 que utiliza el Sistema.

¿Cómo nos ayuda?

El SCIO es una herramienta excelente para el testaje y terapia. El Sistema combina diferentes disciplinas terapéuticas tales como la electropuntura, terapias RIFE, biorresonancia, musicoterapia, colorterapia, terapias espinales y biofeedback, PNL, terapia de ondas cerebrales, entre otras.

El SCIO y su desarrollada y potente tecnología están siendo usados actualmente por más de 10.000 profesionales de la salud en todo el mundo: médicos alópatas, homeopáticos, acupuntores, fisioterapéutas, kinesiólogos, dentistas, psicólogos, quiroprácticos, naturópatas, así como en diversos centros de investigación.

¿Que és el SCIO?

Sistema de electro-diagnostico-terapéutico computerizado denominado SCIO.

El instrumento SCIO es la evolución del QXCI. Se basa en los mismos principios y actúa en el mismo modo, pero….Actualmente la interfaz del SCIO trabaja como si fuera un filtro del ordenador como un regenerador de señales y un analizador de frecuencias.

En realidad la interacción no es sólo frecuencial, pero representa un complejo de acciones y reacciones de naturaleza cuántica, mesuradas con sistemas analógicos traducidos contextualmente en digitales, alfanuméricos, de más fácil interpretación.

El SCIO trabaja a 120 bites por cada milésima de segundo, duplicando el número de informaciones intercambiadas y aumentando notablemente el resultado de la prueba y las terapias.

El SCIO incorpora un elevado número de esquemas anatómicos corporales en 3 dimensiones, desarrolladas por un grupo de especialistas, las cuales el paciente puede ver sobre el monitor del ordenador.

Las imágenes en 3D son a color y representan procesos patológicos como la degeneración, la intoxicación, la infección, etcétera.

Campos de aplicación

Este método de diagnostico ayuda a detectar una gran variedad de enfermedades agudas y crónicas así como muchos de los factores, algunos insospechados, que las generan. Algunos de esto factores, como las emociones somatizadas durante mucho tiempo, traumas infantiles, adicciones, etc., son raramente abarcados por la medicina tradicional. El sistema desbloquea, detoxifica y equilibra los cuerpos físicos y energéticos.

Combina varias disciplinas terapéuticas y tratamientos como:

PNL, electro-acupuntura, programa dental, tratamientos neurológicos, biorritmos, iridiología, sistema hormonal, equilibrio-mente-emociones, fitoterapia, antienvejecimiento, degeneración y cáncer, terapia del tejido adiposo, sistema endocrino, homeopatía, homotoxicología, nutrición, tratamiento del dolor, regeneración de tejidos, craneosacral, terapia espinal, terapia deportiva, sistema inmunológico, alergias, circulación, sistema linfático, músculos, huesos, tendones, digestión, fatiga crónica, aumento de inteligencia, déficit de atención, terapias energéticas, tratamientos del aura y chakras, cromoterapia, colesterol, terapia de polaridad, vitalidad celular, terapia trivectorial y hololingüistica, bloqueos emocionales, mentales y energéticos. Reducción del estrés, insomnio, depresiones, adicciones en general, reprogramación del ADN.

Refuerzo Escolar

Abordar un trastorno de aprendizaje debe empezar por reestructurar la función auditiva puerta de entrada al cerebro de los procesos de integración del equilibrio y el lenguaje.

El Dr. Tomatis dedico toda su vida a estudiar la función auditiva y demostró la estrecha relación que tiene en el aprendizaje. Si pensamos en el oído como la puerta al cerebro por donde entra el lenguaje en forma de vibraciones que hemos de descifrar, es fácil comprender la importancia que tiene para la adquisición de conocimiento.

 

Actualmente son muchas las familias que viven con angustia las dificultades escolares de sus hijos: “Quisiéramos que al menos acabara la ESO o la F.P. y luego qué eligiera lo que quisiera, pero lo hemos intentado todo y las notas no han mejorado” comentan los padres en la consulta. “Durante unos años fue trampeando, pero el curso pasado fue un desastre”, es otro de los comentarios habituales. A medida que van apareciendo los suspensos, los padres van probando soluciones: los castigos y premios, el profesor particular, los fines de semana sin salir de casa, el cambio de colegio, etc. Si no dan resultado, comienza el peregrinaje de profesionales: el médico, el psicólogo, el logopeda… algunos niños podrán continuar la escolaridad y compensar sus dificultades con su inteligencia pero permanecerá con mal oído. Esta situación le va a limitar su potencial o hacer fracasar más adelante. Sobre todo teniendo en cuenta el añadido de las agresiones que actualmente sufre la audición en nuestra sociedad (exceso de ruido, aparatos audio portátiles MP3, discotecas, etc.) que provocan desequilibrio y estrés.

Llegados a este punto, creemos que es adecuado clarificar al menos tres cuestiones:

1-      Salvo casos muy excepcionales,  todos los niños tienen la capacidad suficiente de cursar una escolaridad normal.

2-      Muchos  de los niños con dificultades escolares tienen trastornos de escucha, que pueden ser corregidos mediante un tratamiento adecuado. Remarcamos que la palabra “escucha”, como se verá más adelante, no quiere decir “audición”.

3-      Por tanto, conviene educar pronto la escucha para evitar desajustes posteriores.

 

Alfred A. Tomatis trabajó sobre los procesos de escucha y comunicación. Puso de manifiesto ya en 1.947 las contra reacciones audiofonatorias en todos los fenómenos  concernientes a la voz cantada y al habla, demostrando que toda modificación auditiva comporta un cambio manifiesto en el modo de elocución de la persona. Esta estrecha relación entre audición y fonación fue presentada en 1.957 en la Academia de Ciencias de París. Se conoce como Efecto Tomatis y postula lo siguiente:

“La voz no contiene más que aquellos armónicos que el oído puede percibir”.

Paralelamente a estas investigaciones, el Dr. Tomatis pensó que los mismos procesos podrían estar implicados en la lectura. Así constató que en las contrarreaciones necesarias en la lectoescritura, el oído derecho es más eficaz que el izquierdo.

El derecho es el oído director. Por otra parte, la escucha es un acto voluntario activo, en oposición a la simple audición, que es un acto pasivo. En efecto, al igual que existe una diferencia entre ver y mirar, tampoco es lo mismo oír que escuchar. La función de escucha implica un deseo de entrar en comunicación y exige el concurso de ciertos músculos situados en el oído medio, con el fin de captar el mensaje que se recibe. Así es que, un niño puede perfectamente oír bien y no ser capaz de escuchar.

En estas condiciones el niño no puede integrar realmente el lenguaje. Este se convierte para él en “letra muerta”. El niño con dificultades escolares es un extranjero en el mundo de la comunicación verbal. No puede hacer corresponder una imagen sonora al grafismo de la letra. Esta distorsión de la función de escucha hará que el niño perciba todos los sonidos deformados. Deberá hacer esfuerzos considerables, y a menudo infructuosos, para comprender y descodificar el mensaje que se le transmite. Todo ocurre como si percibiera el entorno a través de un filtro deformante.

Cabe señalar, que la mayoría de distorsiones sonoras se sitúan en las frecuencias del mensaje verbal (banda central situada entre los 1.000 y 3.000 Hz). Esto permite comprender las dificultades a las que se enfrentan cotidianamente estos niños, tanto en lo que concierne a la expresión verbal como escrita. La letra no es más que un sonido reproducido gráficamente.

A medida que se multiplican los esfuerzos del niño para compensar sus dificultades, la fatiga, la frustración y un sentimiento de fracaso, van a conducirle a una pérdida de motivación. Le será difícil prestar atención y memorizar las lecciones. Si existen dificultades de percepción en ciertas bandas de frecuencias, el desarrollo normal del lenguaje y la relación con el mundo exterior pueden verse perturbados.

El niño “disléxico” no puede nunca explotar sus capacidades, que aunque sean muchas, se encuentran inhibidas por las dificultades de escucha. Si la dinámica del lenguaje no está en carnada neurológicamente, habrá una desarmonía que el niño vive como un permanente malestar.

Por ello, es necesario abordar los problemas de integración escolar enseñando al niño a escuchar, devolviéndole la confianza en sí mismo y en sus potencialidades. Esto se realiza mediante un entrenamiento del oído, que consiste en una educación audiopsicofonológica. Esta dinámica permite al niño optimizar todo su potencial de escucha y va a desarrollar:

–       la percepción auditiva

–       la expresión verbal y lectora

–       la comprensión lectora

–       la madurez y estabilidad emocional

–       la satisfacción personal

Teniendo siempre como prioridad la salud y el bienestar del niño. Ayudando así al mejoramiento físico, mental e intelectual.