Flacidez

La flacidez es una de las consecuencias de la edad y se puede dar en muchas zonas del cuerpo. Aunque se hace mucho caso a la que aparece en el rostro, también se puede combatir, con resultados evidentes de mejora, la de zonas en las que es propensa a aparecer, como el abdomen, la región interna de los muslos y los brazos.

Hay muchos tratamientos para prevenir y combatir la flacidez, aunque el más completo es el que combina varios de ellos, empezando por un cambio profundo en los hábitos alimentarios, incluyendo el aumento de consumo de agua pura, cuyo bajo consumo provoca en ocasiones que la flacidez se agrave. También comenzar a realizar una tabla de ejercicios aeróbicos moderados, que se debe repetir frecuentemente. El ejercicio permite la oxigenación de los tejidos de todo el cuerpo, regenera la masa muscular, que a su vez tensa la dermis a través de la matriz extracelular. También se debe eliminar, o disminuir el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco. Además de todo esto, se puede acudir a un tratamiento estético, que ayuda con la liberación de toxinas, que incluye un completo masaje con drenajes linfáticos y productos naturales para recuperar la salud de la piel.